Esta es mi petición hacia ti, hijo mío. No estoy seguro si alguna vez la leerás. Puede que esta confesión que hago sea en vano... Pero tengo que…
Esta es mi petición hacia ti, hijo mío. No estoy seguro si alguna vez la leerás. Puede que esta confesión que hago sea en vano... Pero tengo que contarte mi más terrible secreto. Tu madre... Yo la maté. No, no es que haya apretado el gatillo o algo así. Pero fui yo quien firmó la circular que autorizó el uso de pesticidas en frutales. Mi indiferencia y mi voluntad de hacerle concesiones a mi consciencia la mataron. Se suponía que tenía que pasar a buscarla por el trabajo el día que murió... Pero estaba muy ocupado, tenía cosas tan importantes que hacer... Si hubiera querido darle la espalda a mi carrera en el Ministerio, fácilmente podría haber obtenido una recomendación para un buen trabajo en cualquier lugar del país. A menudo intenté poner excusas, pensando que sin mí, esos villanos que están en la cima destrozarían nuestro país... Pero eso es lo que son: solo excusas... Fui yo el tonto sin principios que autorizó el envenenamiento de la población... Y tu madre solo le compró esas manzanas a una anciana porque era amable y quería ayudar a una jubilada. Todos los días agradezco al cielo que hayas estado en el campamento de verano en ese momento. Todas las "prohibiciones" posteriores a la venta de manzanas fueron nada más que intentos desesperados de expiar mis culpas, y no cambiaron nada...