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No fuiste el único testigo, y esa es la gracia. No hubo nada sobrenatural al respecto: sobornos para los guardias, un equipo de seguridad para trepar…
No fuiste el único testigo, y esa es la gracia. No hubo nada sobrenatural al respecto: sobornos para los guardias, un equipo de seguridad para trepar debajo de la chaqueta, un par de broches y un gancho para la soga.