A pesar de que Hector se había rendido y estaba listo para recibir la eutanasia voluntariamente, nadie había apreciado su obediencia.
A pesar de que Hector se había rendido y estaba listo para recibir la eutanasia voluntariamente, nadie había apreciado su obediencia. En vez de eso, los policías que habían llegado para llevarlo lo golpearon y lo tiraron en el camión.
- Capítulo
- Sueño Feliz