Ni el ruido del tren ahogaba el sonido de los golpes. Todo el vagón escuchó cómo los…
FinalesNi el ruido del tren ahogaba el sonido de los golpes. Todo el vagón escuchó cómo los guardias apalizaban a su revisor.
Pero ninguno tuvo la valentía para salir de su cabina y descubrir qué ocurrió.
Otro engranaje que se reemplazará para que la gran y cruel maquinaria del estado siga funcionando. Nadie sabrá qué le ha pasado.